Tradicional artesanía india, como canastas; joyería o cerámica son la principal expresión del arte en brasil. La escultura de Antonio Lisboa es uno de los principales ejemplos del arte colonial brasileño. Durante los últimos años del Siglo XVIII y principios del Siglo XIX el creó numerosas imágenes de santos que permanecen en diversas iglesias del estado de Minas Gerais.
La literatura brasileña ha venido a ser conocida por definir perfectamente a la gente del país. A mediados del Siglo XIX, brasileños, indios y esclavos crearon trabajos muy buenos, incluyendo poemas de Antonio Gongalves Días y Antonio de Castro Alves, así como el libro de Guarani, de 1857, por José de Alencar.
A principios del siglo XX, el novelista Joaquim Maria Machado de Assis y Euclides da Cunha se hicieron famosos por su representación de situaciones reales en el cambio de la sociedad brasileña. Machado de Assis escribió Don Casmurro en 1900, una obra que fue traducida a varios lenguajes. De la obra de Cunha debemos destacar Rebelión, de 1902.
Después de 1920, la literatura brasileña adquirió influencia regional. Famosos novelistas escribieron sobre las luchas de los habitantes del noreste de Mina Gerais, como Jubiaba, en 1935, por Jorge Amado y el Demonio que paga en los territorios de interior, de 1956, por Joao Guimaraes Rosa.
Durante los primeros años del siglo XX, una gran cantidad de brasileños ganaron fama por sus estilos destacados en algunos campos. El arquitecto Oscar Niemeyer diseñó las construcciones modernas para Brasilia. El Pintor Candido Portinari creó murales que se exponen en Nueva York y en Washington, el compositor Heitor Villa-Loboscombinó la música clásica brasileña en su sinfonía Bachiana Brasileira.
Pintura y Escultura
Fueron los jesuitas y benedictinos los primeros cultores de la pintura de la época colonial. Los religiosos pintaron en iglesias, claustros y en objetos sagrados bajo la influencia del estilo predominante entonces, el barroco europeo.
La prosperidad económica, producto de la explotación del oro, atrajo a muchos talentosos artistas europeos en el siglo XVIII, lo cual generó una época espléndida del arte barroco.
Los artistas brasileños siguieron en el siglo XIX y XX las tendencias internacionales del neoclasicismo, romanticismo, impresionismo, academicismo y modernismo.
Destacan las obras de Victor Meirelles y Rodolfo Amoedo en lo referente a pintores de estilo autóctono.
Los trabajos de María Martins, Bruno Giorgi y Victor Brecheret han alcanzado renombre mundial en escultura contemporánea.
El arte indígena tenía en sus orígenes objetivos religiosos y utilitarios, pero después de los primeros contactos con los extranjeros, los artesanos nativos fueron transformando sus creaciones de acuerdo a la demanda de los comerciantes.
En la actualidad destacan los trabajos realizados con plumas de aves, la cerámica, como la de los indios Marajó o Carajás o la cestería de los Kaxinawá.
Cándido Portinari
Pintor brasileño descendiente de italianos, figura influyente dentro de la creación de un estilo indiscutiblemente brasileño. Portinari estudió en la Escuela de Bellas Artes de Río de Janeiro. Obtuvo una beca en 1928 que le permitió viajar por Europa donde descubrió la pintura al fresco. A su regreso a Brasil comenzó a observar y pintar la vida cotidiana brasileña. Su estilo armoniza la abstracción europea con los paisajes y gentes del país. Los temas regionalistas en los que basa gran parte de su producción se plasman a través de un dibujo armonioso y vivo colorido. Portinari gozó de éxito y reconocimiento durante su vida. Entre sus encargos destacan los murales para el edificio de las Naciones Unidas de Nueva York, para la Biblioteca del Congreso de Washington y para el Ministerio de Educación y Cultura en Río de Janeiro.
Obras:
1933 - 30 añosMaterial: Óleo sobre tela. Medidas: 114 x 145,7 cm. Museo: MOMA. Nueva York |
1934 - 31 añosMaterial: Óleo sobre tela. Medidas: 100 x 81 cm. Museo: Museu de Arte de São Paulo Chateaubriand |
1935 - 32 añosMaterial: Óleo sobre tela. Medidas: 130 x 195 cm. Museo: Museu Nacional de Belas Artes. Rio de Janeiro |
1935 - 32 añosMaterial: Óleo sobre tela. Medidas: 97 x 130 cm. Museo: Colección Sérgio Fadel. Rio de Janeiro |
Literatura de Brasil
La literatura de Brasil posee exponentes destacados como el clásico ensayo sociológico Casa grande y senzala (1933) de Gilberto Freyre, escritores como Machado de Assis ("Don Casmurro", "Memórias Póstumas de Brás Cubas"), Jorge Amado (Doña flor y sus dos maridos, La tienda de los milagros, Gabriela, clavo y canela), João Guimarães Rosa (Grande Sertão: Veredas), Érico Veríssimo (O Tempo e o Vento) y Fausto Wolff (O Acrobata Pede Desculpas e Cai). Entre los poetas se destacan Carlos Drummond de Andrade, Alphonsus de Guimaraens, Haroldo de Campos, etc. Un lugar especial merece Paulo Coelho y sus novelas espirituales (El alquimista, El Peregrino de Compostela-Diario de un mago), uno de los escritores más leídos de todo el mundo.
Arquitectura
Brasil conserva numerosas edificaciones de la arquitectura colonial que han sido proclamadas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.
Sin duda la ciudad de Olinda, en el Estado de Pernambuco, es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura colonial, así como el Centro Histórico de Salvador de Bahía, donde puede observarse elaboradas muestras de la arquitectura portuguesa de la época colonial.
La antigua ciudad de Ouro Preto, en el Estado de Minas Gerais, guarda la pieza maestra del arquitecto Antonio Francisco Lisboa, conocido como "Aleijadinho", en la Iglesia del Buen Jesús. Es el mejor exponente de la época dorada del barroco brasileño.
Las misiones jesuíticas edificaron numerosas instalaciones en Río Grande do Sul, en las fronteras entre Brasil, Argentina y Paraguay en el siglo XVII. Son notables trabajos en madera. En constraste, la Unesco ha reconocido el centro urbano de Brasilia como una de las mejores muestras de la arquitectura moderna brasileña.
La arquitectura en la zona del Amazonas.
La riqueza que proporcionó la explotación del caucho provocó la construcción de edificios de influencia europea en el Estado de Amazonas. No en vano Manaos es llamada el "París de los Trópicos". En Manaos son notables el Teatro Amazonas, el Complejo Flotante del Muelle, el Palacio de Justicia (de influencia francesa) o la Secretaría de Seguridad en la Plaza de la Saudade.

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